Paradiso natural por excelencia, la Ria de Aveiro es un caso único en todo el País.
Resultante del retroceso del mar, con la formación de cordones litorales arenosos que, a lo largo de los siglos fueron cerrando la laguna, la Ría de Aveiro acompaña casi toda la orla costera de la Ruta de la Luz, desde el “Carregal” (en Ovar) hasta el “Areão” (en Vagos), extendiéndose, después hasta Mira. Los principales canales de navegación: el canal Principal de Navegación, el Canal de Mira, el Canal de Ílhavo, el Canal de Ovar y la Cale del Espinheiro, desaguan en el Rio Vouga.
Con una área marítima de 47 km², la Ria comunica con el mar a través de la barra de Aveiro, que dista más de dos decenas de quilómetros de los extremos de los canales. La Ria ofrece óptimas condiciones naturales para la práctica de deportes náuticos: la náutica de recreo; la vela; el piragüismo; la práctica de surf y el buceo profesional y libre, estos son ejemplos de la frecuencia de actividades practicadas en la área de influenza del puerto.
La demanda del puerto por cruceros de 800 pasajeros y la creciente oferta de itinerarios turísticos marítimos constituyen factores de incremento de la demanda turística de la región y un mayor dinamismo para el puerto potenciar las oportunidades del segmento de turismo de cruceros.